Robata Madrid y Barcelona: la guía definitiva para descubrir uno de los mejores japoneses de España
Robata ha conseguido convertirse en uno de los nombres imprescindibles para quienes buscan una experiencia gastronómica japonesa diferente en Madrid y Barcelona. Su cocina combina la tradición nipona con sutiles influencias mediterráneas y americanas, dando lugar a una propuesta elegante, contemporánea y perfecta para compartir.
Hay restaurantes que simplemente ofrecen una buena comida y otros que consiguen crear una experiencia capaz de transportarte a otro lugar. Robata pertenece claramente a este segundo grupo. Con establecimientos en Madrid y Barcelona, este restaurante se ha convertido en una de las referencias para quienes disfrutan de la cocina japonesa de calidad sin caer en los clichés habituales.
Su propuesta resulta especialmente atractiva porque consigue un equilibrio difícil de encontrar: respetar la esencia de la gastronomía japonesa mientras incorpora pequeños matices mediterráneos y americanos que enriquecen la experiencia sin eclipsar el producto.
Lejos de perseguir las modas pasajeras, Robata apuesta por una cocina basada en ingredientes de primera calidad, técnicas tradicionales y una ejecución impecable. El resultado es una carta que invita tanto a descubrir nuevos sabores como a regresar una y otra vez para repetir los favoritos.
El significado de la robata
El nombre del restaurante no es casual. La robata es una técnica tradicional japonesa de cocción sobre carbón vegetal que aporta un delicado aroma ahumado y una textura muy particular a carnes, pescados y verduras.
En ambos restaurantes, esta parrilla ocupa un lugar protagonista y convierte la cocina en parte del espectáculo. El fuego se integra en la experiencia gastronómica y aporta un elemento visual que transforma la cena en algo mucho más memorable.
Es precisamente esa combinación entre técnica ancestral y ambiente contemporáneo la que define la personalidad de Robata.
Una cocina pensada para compartir
Uno de los mayores aciertos de Robata es haber diseñado una carta ideal para compartir.
No se trata únicamente de pedir sushi. La experiencia invita a recorrer diferentes elaboraciones, alternando bocados fríos y calientes, piezas delicadas con propuestas cocinadas en la parrilla y platos que sorprenden tanto por su presentación como por su equilibrio de sabores.
Cada pase llega a la mesa con un ritmo natural que permite disfrutar de la conversación y convertir la comida en una experiencia pausada, algo muy cercano al espíritu de la gastronomía japonesa.
Qué pedir en Robata
La carta ofrece numerosas opciones, pero existen algunos platos que prácticamente se han convertido en imprescindibles.
Los gunkan representan una de las especialidades de la casa. Estas pequeñas piezas de sushi envueltas en alga nori permiten incorporar ingredientes de gran intensidad.
El gunkan de hamachi destaca por la frescura de este apreciado pescado japonés y su delicado equilibrio entre grasa y textura.
El gunkan de wagyu con trufa combina dos ingredientes extraordinariamente aromáticos que funcionan sorprendentemente bien juntos, aportando un bocado elegante y lleno de matices.
Otra de las estrellas es el gunkan de toro con huevo, una combinación sedosa donde la untuosidad del atún encuentra el contrapunto perfecto en la cremosidad del huevo.
Entre los entrantes merece una mención especial el usuzukuri de toro, una preparación que exige una gran precisión técnica. El pescado se corta en láminas casi transparentes que permiten apreciar toda la calidad del producto y su textura excepcional.
Las gambas rojas a la parrilla constituyen otra de las propuestas más recomendables para comenzar la comida. La cocción en robata potencia su sabor natural sin enmascararlo, convirtiéndolas en uno de esos platos aparentemente sencillos que resumen perfectamente la filosofía del restaurante.
Opciones para todos los gustos
Aunque el pescado ocupa un lugar destacado, Robata también presta atención a quienes buscan alternativas diferentes.
Las setas Portobello preparadas en la robata son un excelente ejemplo de cómo la cocina vegetal puede alcanzar el mismo protagonismo que otros platos de la carta. Su textura carnosa y el ligero toque ahumado las convierten en una opción muy recomendable incluso para quienes no siguen una dieta vegetariana.
Gran parte del atractivo de Robata reside precisamente en esa capacidad para ofrecer una carta equilibrada donde cada comensal encuentra propuestas adaptadas a sus preferencias sin perder coherencia gastronómica.
La importancia del producto
Si existe un hilo conductor en toda la carta es el respeto absoluto por la materia prima.
Cada ingrediente aparece tratado con precisión, sin artificios innecesarios ni combinaciones excesivamente complejas. Las elaboraciones buscan potenciar el sabor original del producto, algo muy presente en la tradición culinaria japonesa.
A ello se suma una selección de salsas elaboradas artesanalmente que aportan personalidad propia a muchos platos, siempre con la discreción suficiente para acompañar sin ocultar el verdadero protagonista: el ingrediente principal.
Un espacio que invita a quedarse
El interiorismo, firmado por el estudio Bru+Co, acompaña perfectamente la propuesta gastronómica.
La decoración apuesta por líneas limpias, materiales nobles, iluminación cálida y una paleta cromática serena que transmite sofisticación sin resultar excesivamente formal.
El ambiente consigue algo poco habitual: es elegante, pero también relajado. Funciona igual de bien para una comida entre amigos que para una celebración especial, una cita o una reunión de negocios.
Tanto en Madrid como en Barcelona, el espacio mantiene una identidad reconocible que hace que el cliente sienta que forma parte del mismo universo Robata, independientemente de la ciudad que visite.

Robata Barcelona: un oasis gastronómico en el Eixample
Situado en la emblemática calle Enric Granados, una de las zonas más agradables para pasear y disfrutar de la gastronomía barcelonesa, Robata Barcelona encaja a la perfección con el estilo cosmopolita de la ciudad. Rodeado de galerías, boutiques independientes y terrazas, es el lugar ideal para hacer una pausa después de una jornada de compras o comenzar una noche especial.
Su ambiente relajado invita a disfrutar de una comida sin prisas, mientras la cocina abierta añade dinamismo al espacio. La luz natural durante el día y una iluminación más íntima al caer la noche transforman completamente la experiencia, haciendo que cada visita tenga una personalidad distinta.
Barcelona siempre ha sido una ciudad abierta a la innovación gastronómica, y Robata representa esa filosofía a la perfección: una cocina que respeta la tradición japonesa sin renunciar a la creatividad.

Robata Madrid: elegancia en el barrio de Salamanca
En Madrid, Robata se encuentra en una de las direcciones gastronómicas más codiciadas de la capital: la calle Puigcerdá, a pocos pasos de Jorge Juan, donde se concentran algunos de los restaurantes más interesantes de la ciudad.
Aquí el ambiente resulta algo más sofisticado, aunque mantiene la calidez característica de la marca. Es un espacio perfecto para largas cenas, reuniones con amigos o celebraciones especiales, donde el servicio acompaña con discreción y conocimiento cada recomendación.
Su ubicación lo convierte también en una excelente opción para quienes desean descubrir la oferta gastronómica del barrio de Salamanca, una zona que en los últimos años se ha consolidado como uno de los grandes referentes culinarios de Madrid.
Más allá del sushi
Aunque muchas personas asocian la cocina japonesa únicamente con el sushi, Robata demuestra que su gastronomía va mucho más allá.
La parrilla japonesa aporta un papel protagonista a numerosos platos, mientras que las diferentes técnicas de corte, marinado y cocción permiten descubrir una cocina llena de matices.
Esta diversidad convierte la experiencia en un recorrido gastronómico mucho más completo que una clásica cena de sushi. La recomendación es dejarse llevar por una selección variada de platos para compartir, alternando elaboraciones frías, calientes y cocinadas en la robata.
Una carta líquida que acompaña cada bocado
La experiencia gastronómica se completa con una cuidada selección de bebidas.
La carta incluye vinos nacionales e internacionales escogidos para armonizar con los sabores japoneses, además de una interesante propuesta de sakes para quienes deseen profundizar en la tradición nipona.
Los cócteles también ocupan un lugar destacado. Frescos, equilibrados y elaborados con precisión, funcionan tanto como aperitivo como para acompañar algunos de los platos más intensos de la carta.
El equipo de sala está preparado para orientar a quienes no estén familiarizados con el sake o deseen experimentar nuevos maridajes, haciendo que la experiencia resulte accesible incluso para quienes visitan un restaurante japonés por primera vez.
Un final dulce que sorprende
Los postres merecen reservar un espacio al final de la comida.
Uno de los más populares son las Fresas a la Pimienta, flambeadas con vodka y pimienta y servidas con helado de vainilla bourbon. El contraste entre la fruta templada, el ligero toque especiado y la cremosidad del helado crea un final diferente, refrescante y muy equilibrado.
Es un postre que resume bien la filosofía del restaurante: respeto por el producto, técnica y un pequeño toque creativo que marca la diferencia.
¿Para quién es Robata?
Robata es una excelente elección para quienes disfrutan descubriendo restaurantes con personalidad y valoran tanto la calidad del producto como el ambiente.
Es perfecto para una comida entre amigos, una cita, una celebración familiar o incluso una reunión de trabajo donde la gastronomía forme parte de la experiencia. También resulta una parada obligatoria para viajeros gastronómicos que quieran conocer algunas de las propuestas japonesas más interesantes de Madrid y Barcelona.
Su carta, amplia y equilibrada, permite que tanto aficionados al sushi como quienes prefieren carnes, verduras o elaboraciones a la parrilla encuentren opciones atractivas.
Por qué merece la pena incluirlo en tu lista
En un momento en el que abundan los restaurantes japoneses, Robata ha conseguido construir una identidad propia. Su éxito no reside únicamente en la calidad de sus ingredientes, sino en una propuesta coherente en la que cocina, diseño, servicio y ambiente hablan el mismo lenguaje.
La robata, auténtico corazón del restaurante, aporta un elemento diferencial que convierte cada visita en una experiencia sensorial. A ello se suma una carta diseñada para compartir, una cuidada selección de bebidas y un interiorismo elegante que invita a quedarse mucho más tiempo del previsto.
Tanto si visitas Barcelona como si recorres Madrid, Robata representa una de esas direcciones que merece la pena descubrir con calma. Un restaurante capaz de combinar tradición japonesa, creatividad contemporánea y hospitalidad en un entorno sofisticado, demostrando que la mejor gastronomía no solo se recuerda por lo que se come, sino también por cómo hace sentir a quienes se sientan a la mesa.
Información práctica
Robata Barcelona
Enric Granados, 55, Barcelona
Robata Madrid
Puigcerdà, 4, Madrid
Una recomendación: si es tu primera visita, opta por compartir varios platos de la carta para descubrir la amplitud de la propuesta. Desde los gunkan y el usuzukuri hasta las elaboraciones a la robata y el postre de fresas flambeadas, cada pase aporta una nueva dimensión a una cocina que ha sabido reinterpretar la tradición japonesa con una mirada contemporánea y cosmopolita.



